
- 500 gramos de hojaldre congelado.
- 3 huevos (dos para la crema; uno natido para pintar el pastel).
- 100 gramos de azúcar.
- 100 gramos de mantequilla.
- 100 gramos de almendras molidas.
- 1 chorrito de kirsch, licor de guindas o pacharán (opciomal).






Es un guisote que viene muy bien en cualquier época: en otoño o en invierno porque es un plato calentito de cuchara que se agradece con el frío; en primavera porque es la temporada de las habas y en verano porque, aunque no sea refrescante, no es nada pesado. 

Debemos echar inmediatamente al guiso porque si se dejan al aire mientras hacemos otra cosa se oxidarán. Removemos y seguimos dejando a fuego lento mientras picamos los últimos ingredientes: el perejil y la hierbabuena. Usaremos medio ramillete de perejil y otro medio de hierbabuena y lo trocereamos muy picadito.



Preparación:
En un bol se baten los huevos, se añade la leche y la margarina, previamente derretida en el microondas, y se remueve todo.

Vamos batiendo la masa y echando la harina poco a poco para que no salgan grumos.
Ponemos también una cucharada sopera de azúcar (yo he utilizado azúcar avainillado) y una pizca de sal. Una vez mezclado todo, añadimos una ramita de canela y dejamos reposar en el frigorífico unas dos horas.
Pasado el tiempo de reposo, nos disponemos ahora a hacer las crêpes. Echamos un poco de margarina en la sartén.

Hacemos la primera crêpe. Dará igual cómo salga porque la tiraremos; se hace para preparar la sartén. A continuación elaboraremos las crêpes echando en la sartén unas tres cucharadas soperas de la masa.

Éste será el proceso que repetiremos hasta acabar con la masa.

Y una vez que tenemos las crêpes, procederemos a rellenarlas. En este caso lo haremos con ingredientes dulces, pero la tortita puede servir también para rellenar con revueltos, ensaladas, etc.
Ingredientes para el relleno:
Aquí podemos ver cómo se acompaña la crêpe:

Y aquí tenemos el resultado final y varias formas de presentar el plato:

